Carta de la delegada de Pastoral Penitenciaria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DE LA DELEGADA

Bienvenida a nuestra página web. Estamos encantados de que nos visites.

Si te adentras, podrás ver lo que hacemos y cómo lo hacemos. Encontrarás toda una tarea pastoral llevada a cabo por algo más de 60 personas voluntarias que formamos la Delegación Episcopal de Pastoral Penitenciaria de Zaragoza.

 En la cárcel que visitamos todas las semanas, incluso todos los días por parte de los capellanes, nos encontramos con personas que arrastran historias personales y familiares normalmente muy sangrantes. En su mayoría, la droga apareció muy pronto en sus vidas y tras ella, el delito. Historias de desencuentros, rupturas y fracasos personales, familiares, escolares, laborales.

 La Iglesia , llamada por Jesucristo a sanar, aliviar, liberar, estar con los últimos, se esfuerza por realizar una triple tarea social: prevenir, acompañar en prisión, apoyar su rehabilitación y favorecer su reinserción.

 Las personas que entramos en las cárceles somos testigos de que este modelo sancionador y punitivo no está cumpliendo la función que señala nuestra Constitución    en el artículo 25.2: “las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas a la reeducación y la reinserción social”.

Estas instituciones alejadas de nuestras ciudades, cerradas como guetos, les despersonalizan, les prisionizan, les desocializan. Creemos en otro modelo de intervención, donde se personalice el tratamiento, se priorice la reinserción y rehabilitación sobre la seguridad y dónde se apliquen fórmulas de intervención que crean firmemente en la capacidad de cada persona para ser protagonista de su propia vida y de su rehabilitación y reinserción social.

Si lográsemos con esta página despertar tu curiosidad por conocer la realidad de estos hombres y mujeres, si te contagiáramos nuestra opción de vida por nuestros hermanos privados de libertad, si conectaras con nosotros para conocerte y comentarte con más detenimiento, estamos convencidos que nuestro buen Dios que es padre y madre hará el resto para que tus manos, tus pies y tu corazón estén al servicio de la transformación de esta sociedad hacia formas más humanas de abordar la exclusión, que en nuestro mundo, generamos cada vez con mayor énfasis.

Para los que ya formáis parte de la Pastoral Penitenciaria en nuestra diócesis o en otra, esta página quiere ser un punto de encuentro. Es una forma de conocer lo que unos y otros hacemos, de aprender unos de otros, de caminar juntos para ser más eficaces y más solidarios en el anuncio de la Buena Noticia liberadora de Jesús de Nazaret a nuestros hermanos presos y cuando sea conveniente o necesario también en la denuncia de unas estructuras que les siguen oprimiendo y marginando.

 Gracias por tu interés en informarte sobre “este mundo”. Si quieres conocernos personalmente, ya sabes dónde estamos.

 Un abrazo cordial. 

Amparo Salanova Penalba

Delegada Episcopal de Pastoral Penitenciaria

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